¿QUÉ ES EL CICLO WLTP?

WLTP (Worldwide Harmonized Light Vehicles Test Procedure) es el protocolo de homologación utilizado para definir la autonomía de los vehículos eléctricos según criterios estandarizados. Este método te permite comparar el rendimiento de distintos coches, simulando condiciones de conducción que incluyen factores como la velocidad, la meteorología y el estilo de conducción.

El WLTP se realiza en condiciones de ensayo ideales (e.g. 23°C, thermal comfort OFF, y una velocidad media de 46 km/h en el ciclo combinado), por lo que ofrece una estimación útil de la distancia que puedes recorrer con una carga completa. Los valores oficiales de autonomía WLTP se obtienen mediante pruebas de homologación de la UE conforme a los Reglamentos UE 1151/2017 y 1832/2018, utilizando el ciclo de conducción WLTC en un banco de rodillos. El WLTC simula un recorrido mixto de 23.21 km durante 30 minutos, dividido en cuatro fases (LOW, MEDIUM, HIGH y EXTRA-HIGH), con la calefacción/aire acondicionado del habitáculo desconectados y las luces del vehículo apagadas (excepto las luces diurnas).
Por este motivo, la autonomía WLTP es una referencia útil y comparable. En la conducción diaria, sin embargo, la autonomía real puede variar en función de muchos factores: condiciones de la carretera y del tiempo, hábitos de conducción, terreno, carga y uso de la climatización. La autonomía que se muestra en la pantalla del vehículo también puede variar incluso con la batería al 100%, ya que la calcula un algoritmo basado en el consumo previo y en las condiciones actuales.

El Nuevo Jeep® Avenger Full-Electric ofrece hasta 400 km de autonomía WLTP combinada (normalmente 386–400 km según el acabado y el equipamiento), con una batería de 54 kWh (capacidad bruta), para que disfrutes de una experiencia 100% eléctrica práctica, dinámica y lista para tus planes.

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AUTONOMÍA MOSTRADA Y CONDICIONES DE USO

La autonomía estimada (km) que muestra la pantalla del vehículo es un cálculo que puede cambiar con el tiempo. El valor mostrado tiene en cuenta varios factores, como el estilo de conducción, la velocidad, la carga del vehículo, la temperatura exterior y el uso del aire acondicionado o la calefacción. Por ello, la autonomía mostrada puede variar durante el uso y diferir de la de otros usuarios.

En el caso del Avenger, cuando el estado de carga de la batería es del 100%, la pantalla muestra la autonomía WLTP. Una vez empiezas a conducir, la autonomía estimada (km) se actualiza progresivamente en función del consumo real y del estilo de conducción, teniendo en cuenta también la distancia recorrida en el periodo inmediatamente anterior a la predicción instantánea.

Como resultado, cuando el estado de carga baja del 100%, la autonomía estimada (km) se adapta al uso real del vehículo y puede variar con el tiempo. Para cada propietario, el valor mostrado al 100% de carga puede ser diferente.

La autonomía real en comparación con las cifras de homologación puede disminuir, de media, hasta un 30% con temperaturas ambiente entre 20–35°C y hasta casi un 45% con temperaturas entre -15°C y -5°C, teniendo en cuenta el efecto y la combinación de los factores principales y secundarios descritos a continuación.

1. Perfil de conducción
Tu perfil de conducción real puede suponer una reducción de la autonomía de hasta un 50% e incluye:
• Velocidad: el consumo de energía aumenta de forma significativa a medida que sube la velocidad, por la mayor potencia necesaria.
• Estilo de conducción: una conducción agresiva (aceleraciones rápidas y frenadas bruscas) puede agotar la batería antes porque reduce la energía que puede recuperarse mediante la frenada regenerativa y aumenta el uso de la frenada mecánica. Un estilo más suave (aceleración progresiva y frenadas medidas) puede limitar la reducción de la autonomía real a alrededor de un 20% en condiciones favorables.
• Tipo de ruta: los distintos tipos de trayecto (urbano, extraurbano y autopista) tienen impactos diferentes en la reducción de la autonomía real.
2. Condiciones meteorológicas
• Temperatura exterior: en frío o calor extremos, la capacidad de la batería puede disminuir, reduciendo la energía disponible hasta en un 40%. Por ejemplo:
• a 50 km/h y 0°C, la autonomía puede reducirse hasta un 35%;
• a 50 km/h y 40°C, la autonomía puede reducirse hasta un 25%;
• a 130 km/h y 0°C, la autonomía puede reducirse hasta un 15%;
• a 130 km/h y 40°C, la autonomía puede reducirse hasta un 5%.
• Climatización: el uso de la calefacción o el A/A puede reducir de forma significativa la autonomía. Por ejemplo:
• de 20°C a 0°C con la climatización activada, la autonomía puede reducirse hasta un 40%;
•  de 20°C a 40°C con la climatización activada, la autonomía puede reducirse hasta un 20%.
3. Estado de salud de la batería (State of Health – SOH)
La capacidad de la batería disminuye con el tiempo y el uso. Es una característica normal de todas las baterías, provocada por complejos procesos físicos y químicos. Puedes imaginarlo como un depósito de combustible que se va haciendo más pequeño: con el tiempo, una “carga completa” equivale a menos energía utilizable, lo que reduce proporcionalmente la autonomía.
Es razonable esperar que, durante 8 años o 160,000 km, la capacidad de carga de la batería no baje del 72%.
Para ayudar a conservar el rendimiento de la batería a largo plazo:
• Si no necesitas carga rápida, prioriza la carga estándar (AC) frente a la carga rápida (DC).
• Elige una conducción suave y mantén la velocidad lo más constante posible; evita aceleraciones bruscas para reducir el consumo y el estrés a largo plazo de la batería.
• Prioriza cargar al 100% solo antes de viajes largos; para el uso diario, se recomienda no superar el 80%.
• En paradas prolongadas, mantén la batería en un nivel medio de carga en lugar de totalmente cargada, especialmente con temperaturas ambiente altas.
* En condiciones de calor, aparca a la sombra o en un garaje cuando sea posible.

FACTORES SECUNDARIOS:
1. Peso y carga del vehículo
Un vehículo más pesado o una mayor carga útil requiere más energía tanto al acelerar en carreteras llanas como al mantener una velocidad constante, especialmente en pendientes. El impacto del peso en la autonomía real es aún mayor cuando se combina con rutas sinuosas o un estilo de conducción más agresivo.
2. Terreno y ruta
Las rutas con subidas frecuentes, carreteras con desnivel o superficies irregulares/abrasivas requieren más energía que los recorridos planos. El perfil de la carretera puede convertirse en una variable muy influyente, especialmente cuando se combina con una mayor masa y carga del vehículo.
3. Presión y estado de los neumáticos
Los neumáticos con poca presión o en mal estado aumentan la resistencia a la rodadura y la energía necesaria para la tracción, reduciendo la eficiencia global y, por tanto, la autonomía.